San Pedro de Atacama

un oasis en el desierto más seco del planeta

Si ya es hora de que te vayas a deambular al desierto y asombrarte frente a la belleza de la creación, entonces es hora de que vayas a San Pedro de Atacama. Cielos nocturnos infinitos, geiseres y culturas antiguas, todas reunidas alrededor de este ancestral bebedero.

 


Ubicado en el árido Desierto de Atacama a gran altitud, aquí puedes esperar mucho sol cálido y vientos helados. Además, las noches pueden ser bastante frías. Los salares, formaciones geológicas misteriosas y sorprendentes paisajes (volcanes incluidos) son suficiente para impactar al viajero más exigente.

Hay evidencia de asentamientos humanos en este lugar por más de 10.000 años. Primero cazadores-recolectores antiguos dominaban, y después hubo mayor predominancia de culturas agrícolas. Ya en el 5° siglo los Atacameños vivían en el oasis. Ellos eventualmente fueron conquistados primero por los incas (Siglo XV) y, después los españoles (Siglo XVI). La región fue oficialmente declarada como parte de Bolivia en 1824 y después de Chile en 1883, resultado de una guerra regional.

 

Si bien hace tan solo 40 años San Pedro era un destino imposiblemente remoto para la mayoría de los turistas, hoy alberga una gran variedad de opciones de tiempo libre, incluyendo una animada y bien desarrollada cultura culinaria. Se pueden encontrar deliciosos bocados cubriendo un amplio rango de estilos y, todo esto compartido con los otros aventureros de todo el mundo. No hay que perderse el museo en el pueblo, ni tampoco la feria artesanal local, la cual está llena de increíbles recuerdos para llevar de vuelta a casa.

Dicen que, si te sientas al lado de una acogedora fogata, envuelta en una manta, bajo la mirada eterna de la vía láctea sobre el Desierto de Atacama, aún puedes escuchar el relato de amor de los volcanes locales, llamándose el uno al otro, llamándote a ti. Déjate seducir por su encanto – no te arrepentirás.